Pides un disco abrasivo para suelos y en el catálogo encuentras decenas de referencias: grano 24, grano 400, malla, fieltro, diamantado, carburo de silicio… y ninguna te dice claramente cuál va en tu máquina ni en qué fase del trabajo. El resultado habitual es tirar de ensayo y error, gastar disco que no toca y, en el peor caso, rayar un suelo que luego hay que recuperar.
El truco está en pensar el abrasivo en tres dimensiones a la vez: qué material tienes debajo, en qué fase del trabajo estás y qué máquina vas a usar. Cuando esas tres variables cuadran, el resultado llega solo. Si una falla, no llega nunca.
Qué es el grano abrasivo y por qué lo cambia todo

El número de grano indica el tamaño de la partícula abrasiva: cuanto más bajo, más grueso y más agresivo; cuanto más alto, más fino y más pulidor. Un grano 24 arranca material rápido y deja arañazos visibles. Un grano 3000 pule sin arrancar prácticamente nada. Entre uno y otro hay una secuencia lógica que no se puede saltarse sin consecuencias.
La escala estándar que verás en la mayoría de abrasivos para suelos va de grano 16-36 para desbaste agresivo hasta grano 800-3000 para abrillantado final. Los granos intermedios —80, 120, 220, 400— son los de la fase de pulido progresivo. Saltarte pasos acelera el trabajo sobre el papel, pero obliga a hacer doble trabajo después porque las marcas del grano anterior siguen ahí.
Tipos de discos abrasivos para suelos: qué material elige cada suelo

No todos los discos abrasan igual ni sirven para los mismos pavimentos. El material abrasivo marca tanto la agresividad como la durabilidad del disco y su idoneidad para cada superficie.
Carburo de silicio (SiC)
Es el abrasivo de referencia para terrazo, mármol, piedra natural y hormigón pulido. Corta bien, disipa el calor con agua y aguanta los cambios bruscos de dureza propios de las piedras naturales. La mayoría de discos de malla para rotativa que verás en obra son de SiC. Trabajan mojados, lo que alarga la vida del disco y evita el polvo.
Diamantado
Para hormigón industrial, microcemento o suelos muy endurecidos, el diamante es imbatible. Los discos diamantados —ya sea en formato flap, flexibles o rígidos— duran mucho más que cualquier abrasivo convencional y permiten trabajar en seco o con agua. El coste por unidad es mayor, pero el coste por metro cuadrado suele ser más bajo en superficies duras. Para terrazo o mármol también se usan, especialmente en las fases finas de pulido.
Óxido de aluminio
Más habitual en madera y en algunos plásticos, aunque aparece en discos de desbaste para suelos de resina y en algunos trabajos de preparación de soporte antes de aplicar pinturas o morteros autonivelantes. Es más económico que el diamante y aguanta bien en abrasión seca.
Fieltro y telas de pulido
Técnicamente no son abrasivos, pero van en la misma secuencia de trabajo. El disco de fieltro, combinado con crema abrillantadora, es el último paso en mármol y terrazo. Sin él, el brillo final no llega aunque hayas usado la secuencia de granos perfecta.
Fase de trabajo: desbaste, pulido o abrillantado
La fase en la que estás determina el grano más que cualquier otro factor. Elegir el grano correcto para la fase equivocada es el error más típico en obra.
Desbaste: granos 16 a 80
Se usa para eliminar capas de cera antigua, pintura, selladores viejos, irregularidades superficiales o marcas profundas. Con grano 16-36 vas rápido pero dejas arañazos que luego hay que eliminar. Con grano 60-80 el desbaste es más controlado. Nunca empieces en esta fase si el suelo no lo necesita: arrancar material que no debes arrancar es irreversible.
Pulido progresivo: granos 100 a 400
Aquí está la mayor parte del trabajo. La regla es sencilla: cada paso de grano elimina las marcas del anterior. Si pasas de 80 a 400 directamente, las marcas del 80 seguirán visibles aunque el suelo parezca liso al tacto. Lo habitual en terrazo o mármol es trabajar con al menos tres granos intermedios antes de llegar al abrillantado.
Abrillantado: granos 800 a 3000 + fieltro
Los granos muy finos —800, 1500, 3000— refinan la superficie hasta que el propio pavimento refleja luz. Después, el paso de fieltro con producto abrillantador es lo que da ese acabado espejo que distingue un trabajo profesional de uno a medias. Este paso solo funciona si la secuencia previa es correcta: el fieltro pule pero no corrige.
Tabla de referencia: grano por suelo y fase de trabajo
| Tipo de suelo | Desbaste | Pulido intermedio | Abrillantado final |
|---|---|---|---|
| Terrazo | Grano 36-60 (SiC, mojado) | Grano 80-220 (SiC, mojado) | Grano 400-800 + fieltro |
| Mármol | Grano 36-80 (SiC o diamante) | Grano 120-400 (diamante flexible) | Grano 800-3000 + fieltro + crema |
| Hormigón industrial | Grano 16-36 (diamante, seco/húmedo) | Grano 50-200 (diamante) | Grano 400-800 (diamante fino) |
| Resina / microcemento | Grano 60-80 (SiC o Al₂O₃) | Grano 120-220 | Grano 320-400 + sellador |
Qué máquina usas: el factor que nadie menciona
El mismo disco da resultados muy distintos según la velocidad y el peso de la máquina. Una rotativa monodisco trabajando a 150-175 rpm aplica una presión y una fricción muy distintas a las de una pulidora satélite de varios cabezales a 300 rpm. Ignorar esto lleva a quemar disco o a obtener un acabado desigual aunque el grano sea el correcto.
- Rotativa monodisco: acepta discos de malla, almohadillas y platos porta-disco. Ideal para terrazo, mármol y suelos de piedra. La velocidad baja y el trabajo mojado alargan mucho la vida del abrasivo.
- Pulidora satélite: varios cabezales girando en sentido contrario. Más uniforme, más agresiva en superficie. Requiere abrasivos específicos para su sistema de sujeción y permite prescindir de agua en algunas fases.
- Fregadora industrial con plato abrasivo: para mantenimiento recurrente con discos de mantenimiento (los de color: negro para desbaste, rojo para fregado, azul/blanco para abrillantado). No son sustitutos de los abrasivos de renovación, sino herramientas de ciclo de mantenimiento.
En ST Superficies trabajamos con rotativas monodisco y pulidoras satélite de marcas como LMA y Caselli, y siempre asesoramos sobre qué abrasivo encaja con cada máquina concreta antes de que el cliente haga el pedido.
Los errores más frecuentes al elegir discos abrasivos
No todo el mundo lo cuenta así, pero la mayoría de los problemas en obra no vienen de un abrasivo defectuoso sino de un abrasivo bien elegido para otro trabajo.
- Empezar con grano demasiado fino para corregir marcas o manchas profundas. El disco trabaja sin llegar al problema y el suelo queda igual.
- Saltarse granos intermedios para ir más rápido. Las marcas del grano grueso siguen bajo el acabado y salen a la luz con el abrillantado.
- Usar disco de mantenimiento donde se necesita renovación. Los discos de color (negro, rojo, azul) son para ciclos de limpieza, no para pulir un suelo deteriorado.
- Trabajar en seco donde hay que trabajar mojado. En mármol o terrazo, el calor seco quema el abrasivo y puede provocar microfisuración en la piedra.
- No adaptar la presión de la máquina. Con poca presión, el disco no contacta bien y se desgasta de forma irregular. Con demasiada, se satura y deja de cortar.
Preguntas frecuentes sobre discos abrasivos para suelos
¿Cuántos metros cuadrados cubre un disco abrasivo?
Depende del grano, el material del suelo y si trabajas en húmedo o en seco. En general, un disco de malla de SiC en grano 80 para terrazo puede cubrir entre 10 y 25 m² antes de perder rendimiento. Los discos diamantados duran significativamente más, pero el rango varía mucho según la dureza del pavimento.
¿Se puede usar el mismo disco en terrazo y en mármol?
En la práctica, sí, si el abrasivo es de SiC o diamantado y el grano es adecuado para ambos. El mármol es algo más blando que muchos terrazzos, así que el mismo grano avanza más rápido en mármol. Conviene empezar con una pasada de prueba en una zona poco visible.
¿Qué disco usar para eliminar cera vieja de un suelo de terrazo?
Primero aplica un decapante químico para reblandecer la cera y después trabaja con un disco de malla de grano 36-60 en la rotativa con agua. Intentar retirar cera acumulada solo con abrasivo es lento, desgasta el disco antes de tiempo y rara vez da un resultado limpio.
¿Los discos de color son abrasivos?
Son almohadillas de mantenimiento con un nivel de abrasión muy bajo, pensadas para el uso con fregadoras en ciclos regulares de limpieza, fregado y abrillantado de mantenimiento. No sustituyen a los discos de malla ni a los diamantados cuando el suelo necesita una renovación real.
Si tienes dudas sobre qué abrasivo encaja con tu suelo, tu máquina y la fase en la que estás, en ST Superficies te damos asesoramiento técnico directo: consulta nuestro catálogo de abrasivos profesionales o contacta con nuestro equipo para que te orientemos sin rodeos antes de hacer el pedido.





